¿Te acuerdas de la maravillosa época de los 2000, cuando colgarle un accesorio a tu Motorola Razr o a tu Nokia era el toque definitivo de estilo? ¡Esa tendencia ha vuelto y está más viva que nunca!
El cuerpo está impreso en 3D mediante tecnología FDM, construyendo la geometría capa a capa con PLA, un biopolímero ligero y de origen renovable. Este proceso permite definir volúmenes suaves y formas redondeadas, manteniendo sutilmente visibles las líneas de impresión que aportan carácter técnico a la pieza. Dependiendo de la variante, el material puede ser sólido o translúcido, generando efectos visuales que recuerdan a plástico fundido o vidrio suave.
Los detalles se trabajan manualmente con pintura acrílica aplicada capa a capa: ojos geométricos, mejillas marcadas y elementos decorativos que contrastan con la base del material.
El resultado es un llavero que funciona tanto como objeto funcional como pieza de colección: ligero, resistente y con una identidad propia que mezcla lo digital con lo hecho a mano.






